Palomar Montoya


Historia de Palomar Montoya…

Para hablar de la historia del Palomar Montoya hay que empezar por el principio…

En el año 1969 Juan Montoya era un chico de 12 años, muy movido y con diversas inquietudes. Juan tenía un tío llamado Marcos que emigró a Alemania en busca de trabajo, pero que cada año volvía a España en periodo estival. En Alemania, por aquel entonces, el deporte de la colombofília estaba muy consolidado. Marcos, en un caluroso día de verano decidió regalarle a su sobrino Juan una pareja de palomas mensajeras.

Juan crió con mucho cariño a la pareja de palomas ya que eran un preciado regalo de su tío, pero sin esperarlo su vida cambió una tarde de verano de 1975 cuando un colombófilo las vio volar por la casa del chico… El valor de las palabras de aquél hombre hizo florecer una nueva ilusión en el chico, ya que le explicó que su pareja de palomas eran más que preciosas mascotas: eran atletas de competición…

Tras ésta valiosísima información, Juan inició sus primeros pasos en la colombofilia: comenzó a crearse un palomar. Puesto que su presupuesto era limitado pero su entusiasmo era todo lo contrario, decidió hacer unos pequeños cambios en la azotea de la casa de sus padres, donde su madre hacía jabón: “unos cuantos ladrillos por aquí, yeso, cemento y un poco de esto, otro poquito de aquello y con algunas de semanas de trabajo…”; y varias semanas después tenía ante sí un palomar donde poder albergar 20 parejas de palomas.

En el año 1980, a los 23 años de edad, recién casado comienza a construir una nueva vida junto a su mujer llena de amor y respeto… Puesto que la afición de Juan no pierde valor en ningún momento, ambos deciden construir un palomar de tres compartimentos en su nueva casa, cada uno de 20 parejas de palomas. Teniendo estos tres compartimentos Juan puede realizar a la vez 3 sistemas: viudez en uno,natural en otro y reproducción de las palomas que quedan de la temporada anterior, en el compartimento restante.

Desde ese día Juan comenzó a especializarse creando una selección de palomas año tras año a través de estos sistemas aprendidos –viudez, natural y semiviudez, hasta que se empezó a decantar cada vez más por el sistema de viudez y lo evolucionó hasta el punto de copar los primeros puestos de las clasificaciones.

Palomar MontoyaEn el año 1998 Juan es padre de dos hijos: una niña y un niño. El pequeño, Ginés, tenía 12 años por aquel entonces y tras haber acompañado a su padre en su preciado hobby de palomas mensajeras durante todos esos años su padre le inscribe por primera vez en la Real Federación Colombófila Española (RFCE). Al mismo tiempo, Juan dedica una parte de su palomar a su hijo para que pueda crear su propio palomar, albergando 24 palomas…

Bajo los consejos de un maestro y el cariño de un padre, Juan fue impregnando a su hijo de la sabiduría de los años… En su primer año de colombófilo ganó el Campeonato Nacional de Gran Fondo en Cataluña gracias a la ayuda de su padre, que cuando les echaba el ojo a sus palomas sabía perfectamente sus carencias y qué necesitaban…

Con el tiempo el ojo inexperto del pequeño Ginés fue ampliando conocimientos…

Palomar MontoyaA esas alturas Juan y Ginés ya habían ganado muchísimos campeonatos sociales, regionales y unas decenas de campeonatos estatales hasta que en la temporada 2005-2006 participaron en el Campeonato Internacional del Mundial por Colombódromos de la Federación Colombófila Internacional con más carreras y dificultad que se había hecho hasta la fecha…

Palomar MontoyaGinés Montoya: “Jamás olvidaré cómo, siendo los mejores clasificados en el campeonato, en la última suelta nuestra paloma de color bayo queda nada más y nada menos que primera de la carrera, proclamándonos campeones del mundo… Fue muy emotivo haber vivido toda esa experiencia desde Hungría y ver cómo todos nos felicitaban.”

En la temporada 2009- 2010, con el buen sabor de boca de ser campeones del mundo, decidieron participar en la siguiente temporada del Campeonato del Mundo de la Federación Colombófila Internacional; esta vez quedando en 4ª posición.

J.Montoya: “En la actualidad soy presidente del club al que pertenezco, con la meta de dejar a mis predecesores un club con más socios,autosuficiente económicamente y, los más importante, conseguir que los socios no solo sean socios, sino una gran familia de amigos dispuestos a ayudarse los unos a los otros”.